Gastón Monzón: Volvió a tener problemas a la hora de la salida desde el arco, pero no tuvo responsabilidad directa en los goles de River. De un arquero como Gastón, siempre se pide más, sobre todo para evitar las acciones de gol rival, sin embargo esta vez el mayor problema estuvo en la última línea.
Martín Pautasso: Sin jugar bien, fue lo menos malo de una pésima defensa. Ganó algunos balones aéreos y sacó balones del fondo. Falló cada vez que cruzó mitad de cancha y pese a no cometer demasiados errores no logró aportar equilibrio a la defensa.
Hernán González: Muy mal partido de González, se lo vio nervioso en momentos clave y eso fue perjudicial para el equipo. No pudo ganar de arriba ni de abajo, sufrió ante los buenos delanteros rivales y formó parte del desconcierto defensivo.
Ezequiel Filipetto: Mal partido de Fili, se vio apabullado por el ataque rival. Si bien siempre intentó salir limpio del fondo, muchas veces terminó regalando el balón. No estuvo fino en el juego aéreo y perdió muchos hombre a hombre con los rivales. Flojo.
Cristian Tavio
: Fue lo más flojo de una floja defensa. Ambos goles vinieron por su sector y tuvo enormes problemas para la marca. Es cierto y hay que reconocer que al no tener un volante por delante tiene que cubrir mayor espacio, aún así cometió errores de tiempo y de marca uno a uno, redondeando una muy mala tarde.
Gastón Machín: Mientras estuvo en cancha mantuvo una buen performance. Marcó el gol y dio una importante mano con la marca por el sector derecho. Fue una pena que no pudiera seguir en cancha, ya que venía haciendo un buen partido.
Cristian Leiva: En líneas generales tuvo una buena actuación, pero su tarde quedó manchada por la jugada previa al primer gol de River, la que deriva en el córner. Leiva recibió el balón solo dentro del área y en lugar de rechazarlo terminó cediendo el saque de esquina. Fuera de eso fue un termómetro en el mediocampo, y si bien falló en algunos pases simples, siempre intentó jugar desde su posición, haciendo pausas importantes para el equipo.
Rodrigo Battaglia
: Volvió a demostrar su valor para este equipo, cortó muchos balones en el mediocampo e intentó jugar siempre que tuvo la pelota en sus pies. Fue salida para el equipo y se adaptó a cada posición que le tocó jugar a lo largo del cotejo. No brilló, pero se las ingenió bien para ser el mejor jugador de Huracán.
Pablo López: Jugó un buen primer tiempo, lastimando a River con su velocidad por la izquierda e intentando dar una mano con la marca. Lamentablemente tuvo que hacer un desgaste de más y terminó sin marcar bien y llegando con poco resto al área rival. En el complemento se lo notó cansado y bajó su rendimiento, además de no haber tenido demasiado contacto con el balón.
Nahuel Oviedo: Fue pura voluntad, pero esta vez le faltó presencia en el área. Sigue demostrando sus cualidades como delantero, con movimientos muy interesantes y aguantando bien la pelota. Esta vez no pesó como en partidos anteriores, pero va por el buen camino.
Mauro Villegas: Fue el jugador más importante en la ofensiva Quemera, ya que fue el más vertical y el que más peligro generó, además inició la jugada que abrió el marcador. Por otro lado, falló en los momentos donde los delanteros no deben fallar, dentro del área. Erró dos jugadas de gol muy claras, y eso define la suerte en los partidos. Jugó un buen encuentro, pero falló donde no se puede fallar.
Cristian Sánchez Prette: Entró bien en el partido, y eso es una muy buena noticia. De sus pies se gestaron las dos jugadas de gol más importantes de Huracán en el segundo tiempo, ambos pases a Villegas. No se lo vio bien desde lo físico, pero aún así sacó ventaja desde lo futbolístico.
Mauro Milano: Tuvo que luchar contra toda la defensa rival, aún así se las ingenió para jugar buenos pases y ganar en velocidad. Tuvo un buen ingreso, pero estuvo muy marcado.
Luciano Nieto: Ingresó para aportar profundidad por izquierda y no lo logró. Tuvo algunas buenas intervenciones pero le faltó participación y confianza en jugadas claves.
