Historia

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 NACE HURACÁN Y SE CONVIERTE EN GLOBO

Posiblemente ninguna institución deportiva, de las que militan en primera división, sea de tan modesto orígen como la de Huracán. La documentación más antigua es el primer Libro de Actas que se encuentra en la sede de la Institución. El acta número uno está fechada el 12 de noviembre de 1908 y dice textualmente: “Fúndase en Buenos Aires con fecha 25 de mayo de 1903 el Club Atlético Huracán y reorganizado el día 1 de noviembre de 1908, con el fn de fomentar el juego atlético, especialmente el football”.  José Laguna, Presidente del Club, y Alberto Rodríguez, Secretario, son los firmantes de este documento que también destaca: “los distintivos que usará el Club serán los siguientes: en el football camiseta blanca con el distintivo del Globo de Huracán”.

Newton señala que “con Huracán ocurre lo mismo que con la ciudad de Buenos Aires, que habiendo sido fundada dos veces, por Mendoza en 1536 y por Garay en 1580, reconoce como fecha oficial a la última”. Si bien la fundación definitiva de Huracán tiene fecha cierta, no ocurre lo mismo con la primera. El libro de actas de 1908 indica que ocurrió en 1903, pero otros documentos la ubican en 1907.

La reseña histórica de 1931, a poco más de veinte años de los acontecimientos, omite hacer referencia al acta y cuenta que a mediados de 1907, frente a la casa de Tomás Jeansalles, “un puñado de muchachos de Nueva Pompeya constituye un club de “football”, sin sede, ni actas, ni presidencias, con el solo deseo de competir en el césped supremacías con los jugadores de otros barrios”. Ese primer aporte histórico menciona como los iniciadores y, por ende, verdaderos fundadores de la institución, a: “ G. Brunett, I. Stefanini, T. Jeansalles, A. Caimi, Serradell, Palacios, J. Fariña, A. Cambiasso, A. Villar, E. Verni, V. Chiarante, E. Leroy, E. Dellisola, R. Guruchaga, A. Salgado, R. Hernández, I. Sparagino, V. Luján y J. López”. Todos los testimonios coinciden en afirmar que el primer presidente fue A. Caimi, el secretario Brunett y el tesorero, Jeansalles. A su vez, Villar fue nombrado capitán del equipo y subcapitán, Dellisola. No hay duda sobre la fecha de la primera reunión para fundar el club: fue un 25 de mayo.

 VERDE ESPERANZA Y NO SE PIERDE

Había que ponerle un nombre al club y la mayoría de los protagonistas de la primera fundación se decidía por “Verde esperanza y no se pierde” o “Verde esperanza y no pierde”. Juntan dos pesos con cincuenta centavos y van a la librería de Richino, en Avenida Sáenz y Esquiú, para hacer un sello con el nombre del Club. El librero, según algunos relatos, les informa que ese dinero no alcanza para un nombre tan largo. Otros cuentan que les dice que no es un nombre apropiado e intenta convencerlos de cambiarlo. Es posible que, mientras los muchachos dudan, Richino, viendo un aviso comercial pegado en la pared con la leyenda “El Huracán”, señalándola, les sugiere: “¿Por qué no le ponen ese nombre?”. Así nació Huracán. Aunque el librero, en el primer sello, olvidó la H y quedó “Club el Uracán. Calle Ventana 859”. Es muy probable que no haya sido olvido. Richino, como lo delata su apellido, debía ser italiano y su lengua materna lo traicionó. En el idioma italiano la letra H inicial solo se emplea en unas pocas formas del verbo tener.

 LA SEGUNDA FUNDACIÓN

Se pierde el rastro después de esos orígenes que debieron ser de 1907. Luego aparece claramente definida la fecha oficial del fundación del Club Atlético Huracán: 1 de noviembre de 1908. Es la que lleva el acta que aún hoy se conserva y que implica la voluntad de fijar un hito a partir del cual crecería Huracán, hasta convertirse en un grande.

En ningún lugar constan los nombres de quienes asistieron a esa fundación. Sólo aparece José Laguna, que firma como presidente, y Alberto Rodríguez, que lo hace como secretario. Algunos se animan a certificar que el acta número 1 cuya fecha es 1 de noviembre de 1908, no fue redactada ese día. Esto no quita su carácter fundacional, porque debió ponerse, justamente para rescatar la verdad histórica sobre la fundación formal de nuestro club. Las sospechas surgen al analizar detalladamente el texto. El acta dice que se usará la camiseta blanca con el distintivo del “Globo Huracán”, pero el 1 de noviembre de 1908 el Globo Huracán no existía.

El globo “Huracán” o “El Huracán” fue construido en Francia, comprado por el Aero Club Argentino, y traido al país en 1909. Era de seda y tenía ochocientos metros cúbicos de capacidad. Vale recordar que el primer vuelo en globo se hizo en el “Pampero”, el 25 de diciembre de 1907. En octubre del año siguiente, piloteado por Eduardo Newbery, ese globo desapareció en el mar. Julio Víctor Lironi, en su libro “La aerostática entre 1907 y 1919, e indica que el primer vuelo del globo “Huracán” fue piloteado por Jorge Newbery el 30 de agosto de 1909, saliendo de Rosario y tocando tierra en San Gerónimo, después de una hora y quince minutos. El “Huracán” fue tripulado también por Billinghurst y por Madariaga, participó en setiembre de 1909 en la Copa Carter, y se hizo famoso cuando Jorge Newbery lo condujo en diciembre de 1909 desde el barrio de Belgrano hasta la ciudad brasileña de Bagé cubriendo, en 13 horas, 541 kilómetros. Voló por última vez el 23 de octubre de 1913.

Para corroborar que el globo Huracán recién llegó al país en 1909 es válida una carta de Jorge Newbery fechada el 2 de junio de ese año, dirigida al mayor Waldino Correa  en la que le hace “saber que había llegado de Europa el globo Huracán y algunos aparatos meteorológicos...” En ese mismo sentido, en la obra “Jorge Newbery y el legado de su genio luminoso”, se relata una reunión del Aero Club del 20 de mayo de 1909 y se expresa: “poco después se incorporó al parque aerostático un globo de 800 metros cúbicos de capacidad que fue bautizado con el nombre Huracán”.

Volviendo al libro de actas, se constata que su página tres transcribe el acta número dos fechada el 20 de julio de 1910. Firman Laguna, como presidente, y Brunett, como secretario. Siguen actas del 10 de agosto de 1910 y del 24 de enero de 1911. Es muy probable que en oportunidad de la reunión de julio de 1910, se decidiera dejar constancia de la fecha de fundación, y se agregará el tema del distintivo del globo que entonces ya estaba definido, sin tener en cuenta que esa decisión no coincidía temporalmente con la fundación del club.

En mayo de 1911, la Comisión Directiva del Club designó socio honorario a Jorge Newbery y luego lo convirtió en el primer Presidente Honorario. Newbery envió una carta agradeciendo las designaciones, además dio conformidad para que usen el globo Huracán como símbolo. “esperando que el team que lo llevará sobre el pecho le sabrá hacer los honores correspondientes a ese globo que en un vuelo cruzó tres Repúblicas”.

El azar había ligado para siempre a Jorge Newbery con Huracán. Cuando se solicitó a la Municipalidad un terreno situado en la calle Arena, hoy Almafuerte, para construir la cancha, fue Newbery, que además de tener un enorme prestigio era Director de Alumbrado del Municipio,  quién facilitó la gestión. También fue quien ayudó al ingreso de Huracán en la Asociación Argentina de Football. Cuando la Asociación hizo inspeccionar la cancha, el informe fue negativo, diciendo que no estaba en condiciones. Los socios trabajaron para superar los inconvenientes del campo de juego y fue Newbery quién gestionó ante el presidente de la Asociación, Hugo Wilson, la habilitación previamente negada. Es testimonio incontrastable de esos hechos una carta del 22 de abril de 1912, cuyo texto dice: “Señor Jorge Newbery, Mi estimado señor Newbery: Acuso recibo de su apreciable del 19 del cte. Interesándome en que el Club Huracán obtenga la afiliación a la Asociación Argentina de Football. Como Ud. comprenderá, nada podría serme más agradable que complacer un pedido suyo, pero desgraciadamente el Club Huracán no tenía su field en condiciones reglamentarias cuando fue visitado por la Comisión de Canchas y ahora ya están arreglando los fixtures. Esto como Ud. se dará cuenta, hace casi imposible admitirlo, aunque ahora estuviesen en condiciones, pero a la Comisión de Canchas revise la cancha nuevamente y le haré saber el resultado. Le saludo su affmo. S.S: Hugo Wilson”.

Y Huracán en 1912, debutó en la tercera división de ascenso. Salió campeón y ascendió a segunda. El 25 de diciembre de 1913 disputó con Gimnasia y Esgrima de Flores el partido que le posibilitó llegar a primera. En realidad como está dicho en “La Prensa” del día siguiente, los equipos de Huracán y Gimnasia se enfrentaban “por la semifinal del campeonato de segunda división de la Asociación Argentina de Football”, y el ganador quedaba “clasificado para jugar la final contra el club Ferrocarril Oeste”. Tras los 90 minutos de juego, se empataba 1 a 1 con goles de Laurenzano para Huracán y de Diana para Gimnasia. “El juez resolvió en vista del empate, prolongar por media hora el encuentro”, según dice textualmente la crónica periodística. Salvarredi Y Gonzalez hicieron los goles del Globo, que ganó el derecho de jugar la final y se aseguró el ascenso a primera porque su contrincante, Ferro, ya tenía un equipo en esa división.

El domingo siguiente 4 de enero era muy caluroso. En la misma cancha de Racing el Globito y los Verdolagas se volvieron a enfrentar. Ganó Ferro 2 a 0 y dijo: “La Prensa” del 5 de enero de 1914: “a Ferro le corresponden los honores del triunfo y a Huracán su incorporación en el campeonato de primera división en la próxima temporada por tener el campeón de ayer un cuadro en la división inmediata superior”. A cinco años de su fundación los quemeros alcanzaban la categoría más alta.

La Comisión Directiva del Club envió a Jorge Newbery, el benefactor, un telegrama emocionante: “Hemos cumplido. El Club Atlético Huracán, sin interrupción conquistó tres categorías, ascendiendo a primera división, como el globo que cruzó tres Repúblicas”.

 EL AMATEURISMO: 1910–1930

La primera cancha de Huracán tiene como abanderado al propio Jorge Newbery, quien es el encargado de conseguir los terrenos sobre la calle Arena (hoy Almafuerte) y al mismo tiempo gestionar para que Huracán logre entrar en la Asociación Argentina de Football. La cancha y la habilitación para jugar en tercera división quedan consumadas en 1912 y en años consecutivos logra llegar a la primera división del fútbol argentino. Los años posteriores son algo más trabajosos que los que tuvo que pasar para llegar a primera, logra figurar entre los primeros puestos y el primer campeonato está cada vez más cerca de lograrse.

En 1921, Huracán obtiene su primer campeonato en primera división perdiendo sólo un partido de 18 jugados. Repite en 1922, ganando 13 de los 16 partidos y en 1923 se da una situación particular: se suspende el campeonato de aquel año cuando Huracán iba primero con dos puntos sobre Boca Juniors y se decide jugar dos finales entre estos dos equipos para decretar un campeón, Boca ganó por 2 a 0 el partido desempate y se quedó con la gloria.

1924 fue un año de transición después del duro golpe sufrido el año anterior y 12 meses después Huracán logra un nuevo éxito derrotando a Nueva Chicago en una final, ya que ambos equipos habían llegado con la misma cantidad de puntos. Sin mucho tiempo para el festejo, Huracán logra otro nuevo campeonato pero ahora en la Asociación Amateur logrando 58 puntos en un torneo que duró 16 meses.

Huracán sin lugar a dudas se proclamó como unos de los principales animadores de los torneos amateurs figurando siempre, salvo en 1930, entre los diez primeros equipos. Con la obtención de los títulos de campeón amateur en 1921, 1922, 1925 y 1928, se ganó la consideración de equipo "grande" del fútbol amateur de Argentina.

 PROFESIONALISMO: 1931–1970

Los primeros años del profesionalismo distan bastante de las grandes conquistas y momentos de gloria. Reestructuraciones internas y propias del fútbol argentino alejaron a Huracán de volver a tomar protagonismo y halagos.

1939 es un año importante no tanto en lo deportivo sino en lo institucional. Bajo las directivas de Tomas A. Ducó, Huracán adquiere los predios tanto de la sede como de donde se sitúa hoy el estadio. Crece de manera importante la masa societaria que supera las 20.000 personas, pero todo esto no logra estar acompañado con los éxitos que quedaron años atrás.

La década del 40 trae momentos dulces y no tantos. Se comienzan las obras en el predio de Alcorta y Luna que es inaugurado en un partido con Boca el 7 de septiembre del 1947. A mediados de esa década, el club es intervenido por diferencias entre el gobierno argentino y la presidencia de Huracán comandada por Tomas Ducó. Los logros deportivos siguen haciéndose desear a pesar de que Huracán se posiciona generalmente entre los primeros 5 equipos de la tabla de posiciones. El año 1949 es la excepción a esa etapa, producto de los problemas políticos, Huracán por primera vez esta al borde del descenso a segunda división. Después de 4 partidos logra vencer a Lanús y puede mantener la primera categoría.

Otros hechos de importancia son los debuts de dos jugadores con historia en el fútbol argentino: Alfredo Di Stéfano (1946) y Adolfo Pedernera (1948).

Los dos primeros años de la década del 50 también tienen a Huracán entre los equipos que pelean por no descender pero, nada de eso sucede. El tercer puesto de 1953 (ya otra vez bajo la conducción de Tomas Ducó) es uno de los hitos más relevantes de aquella década en la cual Huracán tampoco pudo dar el puntinazo final.

Poco resonante fue la actuación futbolística de Huracán en la década del 60 a pesar de las grandes ilusiones que por entonces se tenían. Salvo el sexto puesto en 1963 y el octavo en 1962, el club no logra acomodarse entre los 10 primeros de la tabla de posiciones.

En 1967 se produce la reestructuración de los torneos nacionales y a partir de ahí nacen los certámenes “Metropolitano” y “Nacional”. Una leve recuperación en los últimos años deja la puerta abierta para la nueva década, la del 70, donde ahí Huracán podrá coronarse como campeón por primera vez en el profesionalismo.

 PROFESIONALISMO: 1971-PRESENTE

Adentrados en los 70, comienzan las buenas campañas de Huracán. Así, sale tercero en el Metropolitano del 72, dejando a Miguel Brindisi y a Roque Avallay como goleadores del torneo, y siendo el único equipo que le gana a San Lorenzo en la segunda rueda con una goleada por 3 a 0.

La formación del equipo de 1973 quedó en la memoria de todo amante del buen trato de la pelota más allá de los colores de la camiseta: Roganti, Chabay, Buglione, Basile, Carrascosa, Brindisi, Russo, Babington, Houseman, Avallay y Larrosa. El director técnico fue César Luis Menotti. Huracán ganó el campeonato de 1973 y quedó en la historia. Los diarios y revistas titulaban: “Parque de los Patricios, palacio de gol”, “Huracán sigue regalando fiestas” “¿Cuánto vale el abono a platea en Huracán?”.

Con la misma base de jugadores, en el año siguiente, llega a la semifinal de la Copa Libertadores de América. En el 75 logra el subcampeonato, y en el 76 lo mismo, luego de perder una final con Boca en cancha de River Plate; cotejo que se jugó con mucha agua en el terreno de juego.

La década del 80 no fue buena para Huracán. Luego de varios campeonatos ubicado de mitad de tabla para abajo, el globo de Parque de los Patricios desciende en 1986, por primera vez, a la B Nacional. Cuatro años militando en la segunda categoría hasta que en el torneo 1989/90, de la mano de Carlos Babington, ahora como técnico, Huracán regresa a la máxima división. Consolidados en primera y con el capitán del ascenso del 90 como técnico, Huracán logra el subcampeonato en el 94, perdiendo el último cotejo del campeonato frente a Independiente en Avellaneda.

Los malos manejos políticos y administrativos depositaron a Huracán nuevamente en la B Nacional. Con el regreso de Carlos Babington a la dirección técnica del equipo y con un plantel experimentado, se vuelve en un año a la primera división.

Posteriormente, las malas administraciones causaron una nueva crisis económica y deportiva en el club. De esta manera, luego de realizar malas campañas, el globo desciende por tercera vez en 2003.

Después de 4 temporadas sin poder lograrlo, finalmente Huracán logra en 2007 el ascenso a primera división, esta vez dirigido por Antonio Mohamed.